P. Bastres: Mi madre “era una mujer de mucha Fe”

Santiago, 8 de marzo de 2005. “Si tuvieras que decir algo de mí, di que soy una profunda agradecida de Dios por todo lo que me dio: una buena familia, un buen matrimonio, un buen vivir y pasar. No he sido rica, pero he vivido bien; estoy agradecida de Dios por todo lo que me ha dado”, recordó el padre Bastres como uno de los últimos mensajes que le entregó su madre.

A las 15:00 hrs. de esta tarde, comenzó la Misa de funeral de la señor Ivonne Florence, madre del superior provincial de los salesianos, padre Bernardo Bastres. Se encontraban presentes en el templo, familiares, amigos de la familia, la superiora de las Hijas de María Auxiliadora en Chile, sor Graciela Pinto; el rector de la Universidad Católica Cardenal Raúl Silva, Sergio Torres Pinto; religiosas, el presidente de los Salesianos Cooperadores, Luis Delgado; la responsable regional de las Voluntarias de Don Bosco, representes de la directiva nacional de los antiguos alumnos salesianos, el Consejo Provincial de los Salesianos, directores que vinieron de provincia, 65 sacerdotes de la Congregación, seminaristas, el personal que trabaja en la Casa Provincial… un verdadero icono de fraternidad y solidaridad de la Familia Salesiana, que quiso acompañar al padre Bernardo en la Pascua de su señora Madre.

El enorme y amarillo cirio pascual del Santuario María Auxiliadora, entre el altar y el féretro, ubicaba la liturgia en el misterio de la Resurrección, y confirmaba la descripción de la señora Ivonne, como una mujer para quien la Fe ocupó siempre un lugar central, tal como lo expresó su hijo durante la homilía.

El padre Bernardo recordó los orígenes de su madre en una familia de inmigrantes belgas. La describió como una mujer “sistemática, ordenada y realista. (Con) una fe en Dios que no hace perder las dimensiones de la vida real, y de una gran responsabilidad… Ella se caracterizó por su sencillez, su capacidad para compartir con todos; nunca la vimos hacer distinción de personas, incluso con la gente sencilla se sentía mejor”, expresó.

El padre Bastres destacó de su madre, el esfuerzo por ser veraz, atenta a las necesidades de los demás, y su empeño y dedicación pastoral. “Era una mujer de mucha fe; amaba a Dios y a la Iglesia con profundidad. Frecuentó la iglesia de las Hijas de María Auxiliadora en Apoquindo, allí trabajó para hacer realidad la actual Parroquia de La Transfiguración, donde colaboró con la catequesis familiar y el grupo de ayuda fraterna.”

El Superior Salesiano recordó la Fe y profunda vida espiritual de su madre. “(Ella) nos educó en la Fe Católica y nos hizo respetar sus exigencias. Para ella era funtdamental a la fidelidad a la Fe. Mientras estuvimos bajo su techo, debíamos cumplir con aquellas exigencias que nacen de la Fe. La vimos participar de la Eucaristía dominical y también, cuando podía, durante la semana. Como cristiana se acercaba asiduamente al sacramento de la penitencia, y una vez que cayó enferma, nos pidió la unción de los enfermos y la comunión”, recordó.

El padre Bernardo hizo memoria de la devoción mariana de su madre, manifestada de forma especial “los once de cada mes en el Santuario de Lourdes, en la Estación Central y luego a María Auxiliadora, cuando comenzó a frecuentar este templo (de Alameda)”.

Tal como recordó el propio padre Bernardo, la señora Ivonne participó de los Cooperadores Salesianos y de los Domingos de Oratorio. “Le tomó un gran cariño a la Espiritualidad Salesiana”, expresó.

Al final de la homilía –con un evidente esfuerzo para contener la emoción– el padre Bernardo recordó una de las últimas conversaciones que sostuvo con su madre en la clínica. “Si tuvieras que decir algo de mí, di que soy una porfunda agradecida de Dios por todo lo que me dio: una buena familia, un buen matrimonio, un buen vivir y pasar. No he sido rica, pero he vivido bien. Estoy agradecida de Dios por todo lo que me ha dado. En estos días he visto el cariño de mis amigos, familiares y conocidos… estoy muy contenta. Soy una eterna agradecida de Dios”, le manifestó.

El final de la Misa fue revestido de especial emoción y significado, cuando la familia acompañó el responso final, rodeando el féretro con cirios encendidos, mientras el padre Hugo Strahsburger, leía el texto de despedida “…Mamá Ivonne, tu mensaje de mujer profetisa, de madre, de cristiana, de salesiana, nos estimula, nos anima para caminar mejor… para caminar mejor nuestor camino. Te despedimos y te damos la bienvenida en nuestros corazones. Gracias Señor… gracias por Ivonne”.

Luego de la Misa, que concluyó cerca de las 16:15 hrs. el cortejo se dirigió al Cementerio General, donde se realizó la sepultura.

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