
Jóvenes Salesianos de Talca misionan en Colín
16 Enero 2026
El martes 9 de diciembre fue una jornada marcada por la fe, gratitud y esperanza en el Liceo Manuel Arriarán Barros de La Cisterna, con dos significativas celebraciones que reunieron a estudiantes, familias y educadores en torno a hitos clave del proceso formativo: la liturgia de promoción de Kínder y la Eucaristía de cierre de etapa de los 8° básicos.
El gimnasio del establecimiento acogió a los cursos Kínder A y B, quienes participaron en una liturgia especialmente preparada para marcar su transición hacia la Enseñanza Básica. Acompañados por sus educadoras y familias, cerca de 60 niños vivieron este momento cargado de emoción y alegría.
La celebración fue presidida por el P. Marcelo Rojas, quien invitó a la comunidad a reflexionar sobre la importancia del acompañamiento, el cuidado y la confianza en los primeros pasos escolares.
Se realizaron reconocimientos individuales que destacaron el crecimiento personal y los avances alcanzados por cada estudiante, generando un ambiente de orgullo y gratitud entre los apoderados.
Los estudiantes de 8° básico participaron en una emotiva Eucaristía de fin de año junto a sus familias. La celebración, realizada en el gimnasio del colegio, reunió a los cursos 8°A, B y C, y fue presidida por el director, P. Osvaldo Valenzuela.
La rectora dirigió un saludo a la comunidad, invitando a agradecer lo vivido durante el año y a confiar el paso a la Enseñanza Media al cuidado de Dios y la Virgen. A lo largo de la ceremonia se vivieron momentos de profunda significación, como la presentación de signos, la oración comunitaria y la participación activa de estudiantes y padres.
Tras la comunión, se realizaron las premiaciones tradicionales del nivel, donde el Centro de Padres reconoció a estudiantes por su templanza y espíritu de superación, y se entregó el Premio Santo Domingo Savio a quienes reflejan de manera ejemplar el sello salesiano de “buen cristiano y honesto ciudadano”.
Ambas celebraciones reflejaron el compromiso del Liceo Manuel Arriarán Barros con una educación integral, donde cada etapa del crecimiento es acompañada con sentido pastoral, comunidad y gratitud.