“He experimentado la resurrección del Señor en el deseo de esperanza de tantas personas”


Ochenta años de vida cumplió Tomás González Morales sdb, Obispo Emérito de Punta Arenas, este lunes 20 de abril.

El “Padre Obispo”, como es llamado desde que asumió el ministerio episcopal hace 40 años, celebró junto a la comunidad de la Casa Provincial de la Congregación Salesiana, en la que reside desde 2006.

Los integrantes de la casa, encabezados por el Director, P. Nelson Moreno (en Brasil participante en encuentro de Ecónomos), y por el Inspector, P. Alberto Lorenzelli, dieron gracias a Dios por su nuevo año y su fecunda vida pastoral.

Acompañaron a la comunidad en el almuerzo algunos salesianos e invitados como el Cardenal Arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati y el Obispo de Rancagua, Alejandro Goic.

En diálogo con la Oficina de Información Salesiana, el Obispo Tomás señaló que vive la experiencia de celebrar su cumpleaños número 80 haciendo un resumen de su vida:

“El Señor ha sido muy generoso conmigo. Me ha hecho vivir momentos, yo diría, de resurrección, porque desde siempre, desde muy joven, me han tocado situaciones difíciles en la vida como religioso salesiano, como obispo, en el trabajo, por ejemplo, con los hermanos exiliados…”.

“La resurrección del Señor la he experimentado directamente en el deseo de esperanza de tantas personas…”.

“Siempre me ha servido mucho la cercanía con el Cardenal Silva y su espiritualidad, de sentir al Señor resucitado tan cercano que lo puede hacer parte de la propia vida”.

Reseña biográfica

Fue ordenado Obispo por el Cardenal Raúl Silva Henríquez, con quien le unió una estrecha amistad.

Ejerció como titular de Punta Arenas durante 32 años, desde 1974.

En su prolífera labor como Pastor destacó su especial sensibilidad y trabajo por los derechos humanos y la realidad de los migrantes, refugiados y exiliados.

La trascendencia de su trabajo en el ámbito social y pastoral le ha valido múltiples condecoraciones y reconocimientos. Algunas de los últimos han sido, por ejemplo:

– La Medalla Bicentenario entregada por el Senado de la República en 2011 por labor en derechos humanos.

– Homenaje en 2009 por su contribución en las gestiones de de paz entre el conflicto Chile-Argentina de 1978.

Premio por la Paz “Juan XXIII” entregado por la Diócesis de Punta Arenas en 2008.

Distinción “Cardenal Raúl Silva Henríquez” en 2007, en atención a su dedicación a los ideales contenidos en la Declaración de Principios de la Universidad.

Aún las dificultades en su visión, mantiene un intenso trabajo de apoyo pastoral a comunidades parroquiales de Renca y Conchalí, además de conferencias, charlas y coloquios en los que participa aportando desde su labor como pastor y desde su experticia como Doctor en Moral.

Nació en Santiago el 20 de abril de 1935. Hijo de Osvaldo González Araya y Marta Morales Bascuñán.

Ingresó a la Congregación en 1951. Hizo los primeros votos el 31 de enero de 1952.

Fue director del Seminario de Lo Cañas, Maestro de novicios, profesor en la Universidad Católica de Chile, Vice-Provincial en Congregación en Chile y Vicario episcopal para las Religiosas en Santiago.

Tomó posesión de en Punta Arenas en 1974. Sucedió a Mons. Vladimiro Boric, fallecido en 1973. Hizo la visita ad limina en 1979, 1984, 1989, 1994 y 2002.

Celebró el I Sínodo de Punta Arenas en 1979. Participó en la III Conferencia general del episcopado Latinoamericano en Puebla, 1979; y en el Sínodo de Obispos de 1983, en Roma. Ha desempeñado varios cargos en la Conferencia Episcopal de Chile.

Fuente: Oficina de Información Salesiana (OFISA)

{phocagallery view=switchimage|switchheight=200| switchwidth=300|basicimageid=7243} {phocagallery view=category|categoryid=1822| limitstart=0|limitcount=4|detail=5|displayname=0| displaydetail=0|displaydownload=0| imageshadow=shadow1|enableswitch=1| highslidedescription=3}

Noticias relacionadas:

{module 98}

{module 67}