Mons. Héctor Vargas recibe las llaves de la ciudad de Arica


El alcalde doctor Salvador Urrutia fue el encargado de entregar las llaves de la ciudad a nombre del concejo municipal, al obispo de Arica monseñor Héctor Vargas Bastidas a pocos días de dejar la diócesis de San Marcos de Arica para asumir como nuevo obispo de la diócesis de San José de Temuco, tras la designación del Papa Francisco.

En el marco de la décimo octava sesión del Concejo Municipal, la Municipalidad de Arica a nombre de toda la comunidad brindó un reconocimiento al prelado, quien permaneció por espacio de 9 años y medio al frente de la iglesia católica en la región.

En la oportunidad, el jefe comunal valoró y agradeció todo el trabajo desarrollado por el obispo no sólo en el plano pastoral, sino en todos los ámbitos de la comuna buscando siempre el bienestar de la ciudad y los propios ariqueños. “Siempre con un espíritu cristiano, abierto y de apoyo a los débiles y consejos hacia aquellos que toman decisiones, ha sido un pastor que ha hecho una labor valiosísima en nuestra ciudad, Hijo Ilustre de Arica, y por eso teníamos que entregarle las llaves de la ciudad para demostrarle que goza de nuestro completo afecto, agradecimiento y confianza. Con este homenaje el Concejo ha expresado la voz de la comunidad agradeciendo profundamente su labor en Arica”.

Por su parte, el obispo Héctor Vargas dijo que “durante todo este tiempo, que se ha ido volando en realidad, me he sentido muy comprometido con la iglesia diocesana de Arica y la región, muy preocupado por las necesidades de la gente y tratando desde nuestra iglesia aportar y hacerlo lo mejor que pudimos. No sólo en el plano religioso sino también en los planos sociales y políticos, entregando nuestro parecer sobre los grandes temas y fundamentalmente en esto me sentí muy bien y un verdadero ariqueño y parinacotense”.

Concejales

Durante la ceremonia, los concejales también agradecieron y despidieron al obispo de la ciudad. Elena Díaz recordó cuando debió enfrentar su situación judicial y “monseñor fue a mi casa, a mi humilde casa a entregarme su respaldo, la confianza de la Iglesia y la lealtad en no dudar en ni un instante de mi honorabilidad y mi prestigio en este Concejo. Por lo tanto, don Héctor le deseo todo el éxito y el cariño de los ariqueños, el cariño mío y especialmente del Partido Comunista”.

Juan Carlos Chinga manifestó que “jamás había visto en mi corta trayectoria en este honorable Concejo tanto sentimiento y tantas emociones. Valorar lo que ha hecho monseñor en estos 9 años en Arica; 9 años de entrega, de reflexión y de palabras de aliento en los momentos más difíciles de Arica. La ciudad se ha encariñado con su persona y le deseamos mucho éxito en su nuevo destino y ojala la solidaridad siga reinando en su corazón”.

Miguel Ángel Leiva junto con desearle mucho éxito en su nueva diócesis le solicitó “con mucho cariño y respeto, como profesor y miembro importante del obispado nacional, seguir instándolo a usted como pastor además de la iglesia, para que siga apoyando la idea que jóvenes de segmentos vulnerables puedan acceder a la enseñanza superior de manera gratuita”.

Osvaldo Abdala valoró las condiciones personales del obispo señalando que su huella será imborrable, “así es que sólo transmitirle mis sentimientos de gratitud y agradecimiento, y tal como lo dijo el alcalde, nos deja una persona que lideró la iglesia acá en Arica por casi una década de forma muy generosa, constructiva y siempre buscando generar un estado de ánimo y una mirada mucho más solidaria para el desarrollo de Arica”.

Andrés Peralta dijo lamentar la partida del obispo, “por cuanto esta ciudad necesita de liderazgos. Usted tuvo la capacidad de golpear la mesa fuerte y públicamente cuando nuestra ciudad vivió un momento bastante complicado en torno a lo que son las decisiones tomadas por algunas de sus autoridades, usted dio la cara, dio opinión y trato de enrielar a sus ovejas. Creo que la función más importante que usted nos entregó es justamente haber entregado la autoridad moral. Felicitaciones y gracias por todo lo que hozo por nuestra ciudad”.

Miriam Arenas recordó que tuvo la alegría de recibir al obispo como concejala hace casi diez años, y hoy tiene la pena de despedirlo nuevamente como concejala. “Como católica siento mucho su partida, pero siento que lo va hacer muy bien en su nueva diócesis; una persona joven y con vitalidad y estoy segura que se la va a jugar, y cuente con que los ariqueños le vamos a pedir al señor para que lo ayude y se vaya con muchas buenas vibras a trabajar por Temuco y por los mapuches”.

Fuente: Municipalidad de Arica

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