Familia Salesiana de Talca celebró Fiesta de San Juan Bosco

La Familia Salesiana de Talca celebró el pasado 31 de enero la Solemnidad de San Juan Bosco con una Eucaristía marcada por la alegría, gratitud y compromiso misionero en la Parroquia Santa Ana. 

La celebración fue presidida por el P. David Albornoz, director de la Presencia Salesiana en Talca, y concelebrada por los sacerdotes salesianos P. Belarmino Sánchez, P. Marco Vergara y P. Víctor Mora, congregando a la comunidad educativa, pastoral y parroquial en una significativa celebración de convocatoria para 2026.

Esta solemne liturgia estuvo inspirada en el aguinaldo salesiano “Hagan lo que Él les diga”, lema que anima el camino pastoral de este año y que invita a vivir como creyentes, libres para servir.

El Evangelio del primer milagro realizado por Jesús en las bodas de Caná de Galilea marcó el eje central de la celebración.

El P. David, en su homilía, profundizó en la actitud de María frente a su Hijo Jesús, destacando su rol como madre y discípula. “El relato comienza con el anuncio de una boda. La Virgen María, que está presente, observa que hay un problema y se apresura a atenderlo. Nosotros también estamos llamados a mirar nuestra realidad y la realidad de la sociedad, muchas veces marcada por la dispersión. Para María, esa realidad hace ruido en su corazón y ella se hace parte”, señaló.

El padre director agregó que todos enfrentamos desafíos en nuestras comunidades, parroquias, grupos asociativos y en la vida personal, y que ese reconocimiento es el inicio de un camino. Indicó además que María, al escuchar su corazón, comprende que no puede resolver la situación por sí sola y acude a Jesús. “María no le da la solución a Jesús, sino que le presenta la realidad y su preocupación”, destacó.

Asimismo, planteó a los presentes la pregunta sobre cómo actuar frente a realidades que nos superan, subrayando que la fe implica un acto de confianza total en Jesús, incluso en medio de las dificultades. “Hacer lo que Jesús nos diga significa servir en libertad”, afirmó.

La Oración de los Fieles, acompañada simbólicamente por el signo de las jarras con agua, elevó súplicas por la Iglesia, Familia Salesiana de Talca, educadores, jóvenes —especialmente aquellos que atraviesan momentos difíciles—, cooperadores salesianos que celebran 150 años de su fundación y familias afectadas por los incendios de los últimos días, expresando una fe comprometida con la realidad social.

Durante la Liturgia Eucarística, la presentación de la imagen de San Juan Bosco y un ramo de flores, ofrecidos por un alumno y un exalumno del CEST, recordó la presencia viva del santo en medio de su comunidad. La Eucaristía se vivió como centro y culmen de la espiritualidad salesiana, renovando el amor a Jesús sacramentado que Don Bosco inculcó a sus jóvenes.

La celebración concluyó con la Bendición Solemne de María Auxiliadora, siguiendo la tradición heredada del santo de los jóvenes, y con un envío misionero que invitó a los asistentes a ser “el Don Bosco de hoy” en sus familias, colegios y espacios cotidianos.

De este modo, la Familia Salesiana de Talca renovó su compromiso de formar buenos cristianos y honestos ciudadanos, celebrando con gozo la vida y legado de San Juan Bosco, confiados en caminar siempre de la mano de María Auxiliadora. Como es tradición, tras la Eucaristía los asistentes compartieron un momento fraterno en torno a un helado.

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