Una Iglesia que mira con cariño a los jóvenes

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Es una mañana invernal en el centro de espiritualidad de Lo Cañas. Salesianos e Hijas de María Auxiliadora participan en los ejercicios espirituales dirigidos por el predicador Koldo Gutiérrez, sacerdote salesiano Delegado Nacional de la Pastoral Juvenil de España, quien, por esos días, colaboró además en la Semana Teológico Pastoral organizada por el Arzobispado de Santiago.

El P. Koldo es oriundo de Santander, ciudad ubicada al norte de España, junto al País Vasco, bañada por el mar Cantábrico. Vivió su niñez en un barrio popular y fue ahí donde conoció la espiritualidad salesiana, cuando, con otros niños, frecuentaba el oratorio. Años más tarde conocería a Don Bosco, a quien asegura seguir conociendo mientras avanza la vida.

Viste un polerón rojo con un estampado del logo mundial de la Congregación. A pesar del frío accede a conversar afuera, en las inmediaciones del centro de espiritualidad. Es un hombre de risa espontánea, voz suave, pausada y amable.

Explica que los ejercicios espirituales son un momento significativo en la vida de un salesiano. “Son volver a encontrarse con Jesús, con la propia vocación, sentir de nuevo la fuerza del Señor en la propia existencia y sentir que te va acompañando y te estimula a seguir adelante”.

Destaca a nuestro país por la preparación en torno al sínodo de obispos en octubre próximo sobre los jóvenes, fe y discernimiento vocacional, y manifiesta sentirse muy esperanzado de esta instancia. “Una Iglesia que mira con cariño a los jóvenes merece la pena, una Iglesia bonita, bella. Me gusta esa Iglesia que los sepa escuchar, que tenga las ganas de ponerse al día, de rejuvenecer”.

Días antes a los ejercicios espirituales tuvo la oportunidad de dialogar sobre el acompañamiento con representantes de la Pastoral Juvenil Salesiana de Santiago, encuentro que abordó las inquietudes de los jóvenes de hoy. “Las necesidades de los jóvenes van unidas a su propia vida, al trabajo, su vocación y, principalmente, a una vida que merezca la pena ser vivida. Jesús siempre responde a la vida, siempre responde a la esperanza”.

Ha participado en las últimas tres Jornadas de la Juventud: Madrid 2011, Río de Janeiro 2013 y Cracovia 2016. Ve en estos encuentros una transmisión de gran esperanza: “Encontrar cada tres años una cantidad de jóvenes así, movidos por la fe, es una pregunta para el mundo entero: ¿Qué hacen estos chicos?”.

El P. Koldo destaca el diálogo constante del Papa Francisco con los jóvenes y cómo ellos se convierten en aliados para la evangelización de la Iglesia en el mundo.

Por Karina Velarde, Periodista

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