Suicidio: claves para la prevención en salud mental

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El Ministerio de Salud ha elaborado una guía para prevenir la conducta suicida en establecimientos educacionales de nuestro país. Es una señal de alerta que evidencia el preocupante avance de este tema que, con el paso de los años, se ha constituido en la segunda causa de muerte no natural, por debajo de los accidentes de tránsito.

Entre los años 2000 y 2008 la tasa nacional de suicidios experimentó un incremento progresivo, subiendo de 9,6 a 12,9 por 100 mil habitantes. En lo referido a la población juvenil, fue la segunda causa de muerte en el grupo de 10 a 19 años durante 2015, cifra con tendencia a la baja en los años siguientes.

A nivel global, las cifras son aún más preocupantes. Según la Organización Mundial de la Salud, cada minuto en el mundo se suicida una persona.

Este triste escenario interpela a profundizar en acciones que no solo ayuden a tomar conciencia, sino que también provean a muchachos y muchachas y a padres y educadores herramientas para hacer algo al respecto. Veamos algunas experiencias exitosas en la prevención y promoción de la salud mental en Inglaterra y Venezuela.

“Toda ayuda comienza con la autoayuda”, explica Suzi Godson, psicólogo inglesa, autora del libro The Mee Two Teennage Mental Help Handbook, manual de ayuda mental para adolescentes que ha revolucionado a Inglaterra, considerado libro de cabecera en este tema dado que habla a los jóvenes, incluyendo testimonios reales y dibujos elaborados ellos mismos.

“Es la primera publicación que combina la voz de los adolescentes con las opiniones de expertos... la idea es tener un diálogo de forma cercana y positiva con los adolescentes y jóvenes, sin paternalismo ni sermone”, sostiene Godson Suzi, coautora del libro. Mee Two permite que la gente joven se ayude ayudando a otros.

Otra experiencia de la prevención y promoción es la realizada por el médico psiquiatra Jesús Matheus Arias, desde el año 1998, en la ciudad de Valera, Venezuela, quien ha desarrollado un programa de capacitación y formación de promotores de salud mental dirigido a familiares de pacientes, profesores, asociaciones culturales, deportivos, voluntarios, junta de vecinos, que hoy congrega a más de 500 personas.

El programa está basado en la Teoría Construccionista Reflexiva del doctor Tom Andersen y la Teoría Colaborativa y Narrativa de la doctora Hellen Anderson. El grupo se constituye como una herramienta terapéutica, donde los cambios producidos por los participantes son una consecuencia natural de un diálogo y una relación reflexiva, colaboradora narrativa de mutua ayuda y servicio comunitario, convirtiéndose en especialistas y expertos en crear espacios colaborativos, facilitando el proceso dialógico en el contexto espiritual por la búsqueda del pleno sentido de su existencia.

Al final de la capacitación y formación, se conforman equipos orientados en el Construccionismo Social, generando comunidades conversacionales y creativas que desarrollan talleres, consultas, cursos, sesiones de psicoterapias, conferencias, jornadas y la producción de material informativo y educativo para programas de televisión, radios y otros medios comunicacionales.

Facilitador comunitario

La Guía del Ministerio de Salud es un documento que incluye pautas para que profesores, directivos, escolares, familiares y la comunidad detecten factores de riesgo y conozcan los métodos para abordarlos.

Paula Daza, subsecretaria de Salud Pública, coautora conjuntamente con expertos y padres de adolescentes víctimas de esta conducta, explica: “dos de cada 10 estudiantes chilenos presenta algún trastorno mental, por eso es tan importante y nuestro desafío es alfabetizar en salud mental”.

Esta iniciativa, que tiene sus antecedentes en varios factores de riesgo suscitados en los últimos años en Chile, prende una alarma y busca que toda la sociedad se involucre en la prevención.

La guía plantea la creación de la figura de un “facilitador comunitario”, quien se haría responsable de pesquisar a los jóvenes con conductas de riesgo.

Un proyecto de esta naturaleza es necesario acompañarlo con programas dirigidos a los padres y familiares. De allí es que el Estado debe contribuir y asumir el compromiso de dar continuidad en el tiempo a estos programas y disponer de las partidas presupuestarias necesarias para la capacitación y formación de los recursos humanos requeridos.

Por cada 1 joven que pone fin a su vida hay otros 20 que lo han intentado y 50 que lo han pensado

Factores de riesgo 

Existen diferentes factores de riesgo y deter- minantes sociales que inciden en una actitud de ideas suicidas. Entre estos encontramos trastornos mentales como la depresión, ansiedad, bipolaridad y esquizofrenia; asimismo el consumo de droga y el alcohol; también la experiencias de acoso en el ambiente escolar y en el ciberespacio. Contribuye también la carencia de la atención de los padres con los hijos en la formación familiar.

Por Gilberto Matheus, abogado y profesor

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