Ordenación Sacerdotal: Horas lentas para los tristes y rápidas para los contentos


Oliver Sebastián Villarroel González es el primer salesiano en recibir el Orden del Sacerdocio en la Diócesis de Antofagasta.

La celebración se llevó a cabo el sábado 14 de octubre, en el templo catedral de la ciudad “San José” y fue presidida por el Arzobispo de Santiago, Cardenal Ricardo Ezzati.

Concelebraron salesianos de varias comunidades, encabezados por el Director de la comunidad local, P. José Toledo -recientemente nombrado ecónomo provincial-, junto al Provincial de los Salesianos en Chile, P. Alberto Lorenzelli y miembros de su Consejo.

Además de sus hermanos salesianos acompañaron a Oliver sus padres Jorge y Mónica; también primos y tíos.

Llegaron también hasta el norte integrantes de Scouts y amigos de las obras salesianas de Linares y Copiapó, donde Oliver perteneció como parte de su proceso formativo, y miembros de la comunidad educativa del Colegio Técnico Industrial Don Bosco de Antofagasta, donde actualmente se desempeña como Coordinador Pastoral.

En sus palabras de agradecimiento, repasó algunos de los aspectos principales de estos diez años de formación religiosa salesiana como educador pastor.

“Quisiera hacer un breve recorrido por mi historia vocacional, en donde Dios ha sido el protagonista de este camino”, comentó.

Explicó que su vocación surgió cuando tenía 16 años, mientras se preparaba para recibir el sacramento de la Confirmación.

Agradeció también a quienes lo han acompañado en este tiempo de discernimiento y formación, particularmente salesianos que ha encontrado en las etapas formativas y en las comunidades. “Mi sacerdocio tiene algo de todos aquellos salesianos que fueron claves durante este tiempo. No puedo de dejar de agradecer a Dios por su vida y testimonio, los cuales me ayudaron mucho en distintos momentos”.

Especiales palabras tuvo para referirse a su paso por la obra de Copiapó en la etapa de práctica pastoral, período donde experimentó la “felicidad de un modo pleno...".

"Esta etapa ha sido muy valiosa, puesto que me ayudó a forjar la decisión inicial en opción definitiva… experimenté algo de lo que nos hablaban, pero que en los primeros años uno no lo palpa tanto, que es la paternidad espiritual, esa experiencia me ayudó mucho en mi vida salesiana”.

Concluyó Oliver recordando un frase que estaba en el reloj del seminario donde Don Bosco se preparó para el sacerdocio: Las horas pasan lentas para los tristes y rápidas para los contentos.

"Les deseo a cada uno de ustedes que las horas de su vida sean rápidas y fecundas. Yo inicié un camino que me ha abierto a nuevos y bellos senderos, siguiendo a la única verdad que nos hace libres y a Jesucristo como la vida plena para mi existencia, que han hecho que mis horas sean muy rápidas”.

Revisa más de la vida de Oliver Aquí.

Fotos: Ordenación Sacerdotal y Primera Misa celebrada el domingo 15 de octubre en el templo del Colegio Don Bosco de Antofagasta.

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