Netflix, bienvenidos al futuro

articulos_netflix_190

Nadie pensaba que en 1997 Reed Hasting crearía una empresa que revolucionaría la forma de ver y consumir contenidos audiovisuales en todo el mundo.

Inició su camino a partir de una inquietud compartida por muchos: al no devolver a tiempo el DVD de “Apolo 13″ que había arrendado días atrás, debía pagar una multa por atraso de 40 dólares. La cifra le pareció demasiado y se rehusó a pagarla.

Fue entonces cuando inició un sistema de suscripción en el que, a través de un catálogo, era posible arrendar DVDs por un monto fijo, independiente de la cantidad de películas solicitadas, levantando una alternativa al modelo impuesto por las empresas que arrendaban títulos por tiempo limitado con alto costo y con multas aún mayores por atrasos en la devolución.

Blockbuster, dominador del mercado hasta ese momento, no logró mirar el futuro; se apegó, tercamente, a sus locales azules, a su modelo basado en la multa, confiando que no habría cambios en esta materia. El resultado: la desaparición del mercado.

Netflix, en cambio, pasó rápidamente de enviar DVDs por correo en calidad de préstamo a ofrecer streaming ilimitado de películas y series de televisión a través de Internet por una cuota mensual de menos de 5 mil pesos en su plan básico.

Esta compañía ha transformado el mercado llegando a más de 190 países, con 80 millones de suscriptores alrededor del mundo y 17 idiomas a elegir. Cuenta con un catálogo de 13 mil 612 títulos de películas. Los derechos para la visualización de las cintas varían de país en país, lo que hace que los usuarios de cada zona puedan acceder a distinto número de producciones.

En Chile el catálogo es de 3 mil 831 títulos, elencados y recomendados según los intereses de los usuarios mediante un sistema de categorización y relación a partir de las películas ya vistas.

Netflix ofrece diverso contenido para ser visto cuando quieras y todas las veces que quieras. Puedes disfrutar de tus películas favoritas, temporadas completas de series, comedias y documentales.

Un recurso de mucha utilidad para las familias es la opción Netflix Kid que permite aplicar control parental para que los niños vean solo contenido apto para ellos.

Pero es con las series originales de la compañía donde dan el golpe definitivo para ser los dominadores total del consumo audiovisual por Internet.

Los alcances y popularidad de la plataforma ha dado lugar, por ejemplo, al llamado “Efecto Netflix”. Consiste en un fenómeno del que se han visto favorecidas las cadenas televisivas. Cuando emiten una serie que tiene temporadas anteriores en Netflix, logra mayor audiencia. La razón: el espectador se pone al día con esas temporadas y adquiere mayor adhesión por la historia. El caso más notorio ocurrió con la serie Breaking Bad (2008), del director Vince Gilligan.

El fenómeno Breaking Bad
Fue el año 2011 cuando Breaking Bad llegó a Netflix, incorporando sus primeras temporadas. A la vez que esto sucedía, AMC (American Movie Classics), TV por suscripción en Estados Unidos, anunciaba que habría una nueva temporada dividida en dos tandas. Los millones de espectadores que habían escuchado las buenas críticas de la serie, se apresuraron a ponerse al día en Netflix para estar listos para disfrutar luego de los estrenos a través de la cadena televisiva.

Es el origen del llamado binge-watching, algo así como “maratonear”, que se define como ver entre dos a seis -y a veces más- capítulos de una vez.

Durante las primeras cuatro temporadas emitidas en AMC la serie tuvo una audiencia modesta (2 millones de espectadores), pero de culto. Sin embargo, cuando Netflix le sirvió de plataforma, la producción acabó siendo vista por 10 millones de espectadores, una verdadera locura.

La explosión fue inmediata: los DVD de Breaking Bad en Amazon se transformaron en los más vendidos, las interacciones en Facebook respecto a la serie sumaron 23 millones durante la segunda mitad de la quinta temporada y, finalmente, 10 millones de espectadores esperaron ansiosos el episodio final.

La televisión normal aún tiene horarios, segmentos y pautas publicitarias. Y la inexistencia de esto es justamente lo que hace de Netflix algo aún más atractivo. Estar frente a la pantalla sin interrupciones es uno de los beneficios que este servicio brinda y es valorado por sus consumidores.

Sus múltiples plataformas permiten pausar desde un dispositivo y continuar en otro. Esto sirve para comenzar a ver una película en un viaje en el teléfono y terminarla en tu computadora, desde donde la pausaste.

Netflix puso todo sobre la mesa, sacudiendo la industria de la entretención, cuando anunció el estreno exclusivo en su plataforma de internet de la serie “House of Cards”.

La serie fue protagonizada por el actor ganador de dos premios Oscar, Kevin Spacey, dirigida por David Fincher, el hombre responsable de películas tan reconocidas como “La red social” y “Seven”.

La apuesta le salió perfecta. No solo estuvo en los medios por el beneplácito de la crítica, con nueve nominaciones a los premios Emmy, sino que los suscriptores crecieron y superaron de ese modo a su competidor directo, HBO.

Ahora el empeño de Netflix, que sigue presentado ganancias, es no abandonar el camino y ya puso más contenido propio con series como “Narcos”, “Marco Polo”, “The get down”, “Stranger thinks”, “Black Mirror” entre otras, todas con mucho éxito y con nuevas temporadas ya anunciadas para 2017.

No hace tanto, el vídeo online era sinónimo de contenidos pixelados y pausas constantes por culpa del almacenamiento en búfer. Hoy en Internet se encuentran vídeos con la mejor calidad gracias al Ultra HD 4K y al HDR “alto rango dinámico”, por sus siglas en inglés.

Sin duda alguna, Netflix es la plataforma de entretenimiento más importante de esta segunda década, ya que ha cambiado la vida de los consumidores y la forma en la que vemos televisión.

Ahora ya no estamos sujetos a horarios, a esperar semanalmente un capítulo de nuestras series o ir a arrendar o comprar una película, solo para verla una vez, así que podría decirles “bienvenidos al futuro”.

Por Felipe “Lana” Valdés, Comunicador Audiovisual

Deja un comentario

*